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lunes, 20 de junio de 2011

31 de agosto: ¡Jesús es la Palabra de Dios!

A Su propio Hijo Dios lo llama la Palabra; Su Palabra que Él nos da. ¿Qué es una palabra? Es un medio de comunicación. Una palabra es algo que uno dice. Tiene un significado. ¿Cuál es la Palabra de Dios? ¡Jesús!
Dios quería demostrarle Su amor al mundo, ¿y qué fue lo que hizo? El amor no se ve; a Dios no se le puede ver, ¡por lo tanto envió Su Palabra! ¡La pronunció en Jesús! ¡La mostró en Jesús! ¡La expresó en Jesús! ¡La comunicó en Jesús! ¡Jesús era todo eso! ¡Él era la expresión del amor de Dios; Él era el significado del amor de Dios; Él era la comunicación del amor de Dios; Él hablaba el amor de Dios; Él mostraba el amor de Dios; Él simbolizaba el amor de Dios; Él manifestaba el amor de Dios! ¡Él fue el mensaje personal de amor que Dios nos envió!
Lo primero que dice San Juan en su Evangelio es: «En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por Él fueron hechas, y sin Él nada de lo que ha sido hecho fue hecho» (Juan 1:13). Da la impresión de que Juan fue el único que llegó a captar el significado mayor y más profundo de Jesús, que Jesús era la Palabra de Dios, la expresión de Dios, el amor de Dios, ¡además de ser el Hijo de Dios!

30 de agosto: ¡Un bebé es el vivo retrato de la fe!

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¿Cómo recibimos el alimento espiritual que necesitamos del Señor? Es de lo más fácil: ¡basta con que tengamos la fe de un bebito!
Cuando el pequeño llora porque tiene hambre, ¡sabe que a su madre no se le ocurriría negarle el alimento! Dios ha hecho que el niño sepa instintivamente que si llama, ella le contestará. ¡Él cuenta con la respuesta y la obtiene! ¡De igual modo cuando nosotros, como hijos de nuestro Padre Celestial, pedimos leche, Él indudablemente no nos dará una serpiente ni ninguna otra cosa! (Luc.11:10-13)
¿Y qué es lo que extrae la leche del pecho de la madre? Cuando el niño chupa, crea en su boca un vacío que hace brotar la leche. Cuando oramos, creamos un vacío así dentro de nuestro corazón: «¡Señor, he aquí este espacio vacío! ¡Llénalo
Cuando el niño es muy chiquito, la madre tiene que acercarle el alimento y mostrárselo. Pero al crecer, aprende automáticamente dónde hallar la leche y él mismo se la procura. ¡Así también nosotros, cuanto más practiquemos recibir el alimento de Dios, mejor sabremos dónde encontrarlo! ¡Y en tanto sigamos mamando, más recibiremos, pues Dios tiene una ilimitada capacidad de dar!

29 de agosto: ¡Toda época de pruebas y dificultades, toda época de sufrimiento, es también época de decisiones!

El sufrimiento es un catalizador: es el tiempo que pasas en el tubo de ensayo para que se vea si ya tienes la gracia necesaria para soportar algo por fe, o si ello te hace acudir a la gracia y buscar al Señor.
El sufrimiento siempre logra una de estas tres cosas: purifica, humilla y limpia a los que somos salvos y nos acerca aún más a Dios; o hace que algunos de los que no son salvos acudan a Dios, llevándolos al arrepentimiento y la Salvación cuando claman al Señor en medio de su sufrimiento; o por último, hace que algunos maldigan aún más a Dios y merezcan Sus juicios con mayor razón.
El Señor permite que el Enemigo pruebe a las personas; a menudo el Diablo las hace sufrir con la esperanza de que culpen a Dios de todo y se vuelvan contra Él (Job 1:6-12). El Enemigo levanta su dedo acusador ante el amor de Dios, deseando que «maldigan a Dios y mueran», como le aconsejó a Job su mujer. Pero el Señor quiere que soporten todo con fe y que confíen en Él a pesar de todo, diciendo, como Job: «¡Aunque Él me matare, en Él esperaré!» (Job 13:15) ¡Señor, haz que nuestras penas y sufrimientos nos mejoren, en lugar de volvernos resentidos! ¡En el nombre de Jesús, amén!

28 de agosto: ¡A lo largo de la Historia, los científicos sinceros y objetivos han admitido la existencia de Dios!

La ciencia verdadera admite la existencia de Dios, y los verdaderos científicos saben que hay Algo, Alguien, algún Planificador, un Diseñador detrás de todo. Como el Dr. Steiner, la máxima autoridad mundial en el estudio de la célula humana, quien dijo: «¡Después de 30 años de estudiar la célula humana no puedo sino maravillarme ante el Divino Creador que la diseñó!»
O como James Clerk Maxwell, el genio científico escocés, y Lord Kelvin, el inglés que inventó la escala termométrica absoluta, quienes declararon: «La ciencia es incapaz de explicar que la materia haya aparecido a partir de la nada»; y «debemos detenernos para contemplar cara a cara el misterio y el milagro de la creación de los seres vivientes».
O Sir William Herschel, el astrónomo alemán descubridor del planeta Urano, quien dijo: «¡Parece que todos los descubrimientos humanos tienen el único propósito de confirmar, cada vez con mayor fuerza, la veracidad de las Sagradas Escrituras!»
En la actualidad Dios le está dando al hombre más y más evidencias de Su existencia a través de las maravillas de Su Creación, ¡y todo lo que vemos nos enseña a creer más en el Creador con respecto a todo aquello que no hemos visto!

domingo, 19 de junio de 2011

27 de agosto: ¡Siempre que levantamos una antorcha para iluminarle el camino a alguien, iluminamos el nuestro también!

¡No tengas en poco el gran efecto de la testificación personal, ya sea para convertir almas, como para inspirar y alentar tu propio corazón, llenarte de fogosidad y mantenerte vivo espiritualmente, al batallar en el frente mismo rescatando a las almas perdidas!
«El alma generosa será prosperada, y el que saciare, él también será saciado» (Pro.11:25). Testificar es en sí una recompensa, una bendición y un estímulo. Ver obrar al Señor inspira nuestros corazones. ¡Todos nuestros esfuerzos habrán valido la pena cuando veamos a Jesús, pero ahora también todo vale la pena al ver los maravillosos, emocionantes y satisfactorios resultados de nuestra labor!
A cada persona que testificamos la seducimos en el Espíritu. La atraemos, la enamoramos y sembramos la simiente de la Palabra de Dios en el Espíritu. ¡Y aunque no podemos conquistar a toda la gente, Dios nos da suficientes victorias para mantener nuestro entusiasmo y para que no nos demos por vencidos! ¡Aquellos que conquistamos hacen que todo valga la pena! «Nadie solo se ha de sentir si busca a un ser aún más solitario; ¡si de sí se olvida y su amor hace acudir a un lugar donde sea necesario!» ¡Cuanto más des, más te dará Dios!

26 de agosto: ¡El amor de Dios no tiene límites!

El amor de Dios es tan inmenso, que desciende a cualquier profundidad para salvar a alguien; llega a cualquier extremo para rescatarlo. ¡Él puede amar al hombre que haya caído a lo más bajo y salvarlo en su momento de mayor necesidad, cuando se encuentre en su estado más lamentable! ¡Para Él no hay límite ni extremo al que no llegaría para salvar a una pobre alma perdida con Su amor infinito y Su misericordia ilimitada! ¡Él desciende al nivel de nuestra necesidad!
«¡El amor de Dios va más allá de lo que uno pueda describir! ¡Sobrepasa la más alta estrella y baja hasta el infierno más vil!» ¡Mira cuán grande es la misericordia de Cristo! «Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches» (Mat.12:40). ¡Descendió a las entrañas del infierno para predicar el Evangelio de la liberación a los espíritus allí encarcelados! (1Pe.3:18-20)
«¿Adónde me iré de tu Espíritu? ¿Y adónde huiré de tu presencia? ¡Si subiere a los cielos, allí estás Tú; y si en el infierno hiciere mi estrado, he aquí, allí Tú estás! ¡Si tomare las alas del alba y habitare en el extremo del mar, aun allí me guiará Tu mano, y me asirá Tu diestra!» (Sal.139:7-10)

25 de agosto: ¡Todo es como un jardín!


¡En el principio Adán fue el primer jardinero! Por muy perfecto que fuera el Jardín del Edén, hacía falta alguien que lo atendiese, y Dios le dio a Adán el trabajo de cuidarlo y mantenerlo. ¡El Señor esperaba que el ser humano mejorara Su Creación!
¡Las tareas de jardinería nunca acaban! ¡Hay que luchar constantemente contra los insectos, las sabandijas, las alimañas, la podredumbre, los hongos, la humedad, las enfermedades de las plantas y toda clase de ataques del Diablo! ¡El Jardín de Dios lucha constantemente contra el jardín del Diablo! El jardín del Diablo es el infierno y él trata de desplazarlo a la Tierra, para crear un infierno en la Tierra. Se propone frustrar el plan divino y destruir el Jardín de Dios, a los hijos de Dios, ¡pero no lo logrará!
¡La vida es un gran jardín, una gran tarea y un gran aprendizaje, con muchas enseñanzas, y aprendemos más cada día! ¡No hay jardinero que lo sepa todo, sino Dios el Creador! ¡Todos los jardineros tienen que estudiar y aprender de otros jardineros y de Dios, el Creador y Jefe, el Dueño del Jardín, el que lo creó! ¡Nosotros tenemos mucho que aprender y suficiente trabajo para mantenernos ocupados de aquí a la eternidad!

viernes, 17 de junio de 2011

24 de agosto: ¡La curación es semejante a la resurrección!

¡El dolor es un toque del infierno, y la curación es un toque del cielo! La sanidad es un ejemplo de la vida perdurable, de la renovación del cuerpo, de la cura de la enfermedad. ¡Es un toque de resurrección!
Al experimentar la Salvación, probamos cómo van a ser la Salvación eterna y el cielo. Nosotros «hemos gustado del don celestial y de los poderes del siglo venidero» según dice la Palabra. (Heb.6:4-5) De igual modo, cuando somos sanados, tenemos una pequeña muestra de lo que Dios hará un día de estos. ¡Aún no hemos alcanzado la resurrección total, pero de vez en cuando recibimos un ligero toque de ella! (Rom.8:11) Ya tenemos Su poder curativo manifestado en nuestros cuerpos mediante la sanidad del Señor, pero en realidad no será completo hasta que hayamos recibido nuestros cuerpos eternos, sobrenaturales e indestructibles, ¡sobre los cuales la muerte ya no tendrá poder ni derecho alguno!
¡La mejor curación de todas será cuando Jesús vuelva y seamos transformados al recibir nuestros cuerpos nuevos! ¡Esa será la curación definitiva! ¡Entonces ya no tendremos más enfermedades, malestares ni dolores! ¡Esa es la curación permanente: la resurrección final! ¡Aleluya! (1Cor.15:51-57)

23 de agosto: ¡Para llegar al corazón de los demás hay que mostrarse amigable!

¡Cada vez que testifiques, refiérete a las cosas positivas, no a las negativas! Si bien debes estar preparado para combatir ocasionalmente al Diablo y sus mentiras, y para poder responder todas las preguntas de cualquiera que te cuestione, ¡en general debes predicar de manera positiva! (1Pe.3:15)
Intenta acercarte a los demás de modo positivo, con una actitud positiva. Sé amable, afectuoso, comprensivo, compasivo y benévolo, buscando siempre tantos puntos de coincidencia como puedas. Habla de las cosas que haya en común, ¡y no de los puntos en desacuerdo!
Combatir sistemas falsos y falsas doctrinas puede ser una tentación cuando sabes que estás totalmente en lo cierto y ellos totalmente equivocados, pero esa es una prédica negativa, es testificación negativa. ¡Y esa clase de actitud no atrae a la gente, no gana almas y no expresa amor! ¡La mejor manera de enfrentar los puntos en desacuerdo no es el ataque frontal en contra de la mentira, sino presentar la luz, lo positivo! ¡Predica la Verdad, que la Verdad se hará cargo de las mentiras!
¡En vez de predicar contra algo, prediquemos a Jesús y levantemos a Cristo, y Él atraerá a todos los hombres a sí mismo! (Jn.12:32) ¿Amén? ¡Que Dios te bendiga y te mantenga afectuoso y amigable!

22 de agosto: ¡Jesús nos da mejor trato que el que se dio a sí mismo!

«Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar Su cabeza.» (Mat.8:20) ¡Jesús nunca tuvo casa, nunca tuvo familia, y el único efecto personal que tuvo en esta tierra fue Su manto!
«¡Bástale al discípulo ser como su Maestro!» «Teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con eso.» (Mat.10:25; 1Tim.6:8) ¡Y sin embargo hay que ver cuánto nos ha dado además de eso! ¡Todo lo demás es adicional!
El Señor nos ama y sabe qué nos conviene, qué necesitamos, qué puede sernos útil, qué puede ser una bendición, una ayuda, hacernos felices y hacernos sentir cómodos. ¡Él es muy sagaz en cuanto a eso porque sabe que al tenerlo trabajaremos más, estaremos más agradecidos y realizaremos una mejor labor!
Al Señor le gusta tener empleados felices. Para Él, nuestra felicidad vale más que el dinero. ¡Está dispuesto a darte casi todo lo que quieras con tal de que lo pongas a Él primero! ¡Hay que ver cómo se esfuerza el Señor por facilitarnos el ser buenos y servirle! ¡Nos deleitamos en Él y nos concede todos los deseos de nuestro corazón! (Sal.37:4) ¡Gracias, Señor!

jueves, 16 de junio de 2011

21 de agosto: «¡Aguarda al Señor!» (Salmo 27:14)

¿Cuál es el verdadero significado de «aguardar al Señor»? Pues bien, muchos parecen haber interpretado eso como que tienen que quedarse sin hacer nada esperando a que el Señor haga algo. Aguardan que Dios haga algo por ellos en lugar de con ellos. ¡No están aguardando a Dios! ¡Dios está aguardando a que ellos hagan algo!
¡Buscar la voluntad de Dios no quiere decir quedarse esperando sin hacer nada! Es hacer lo que puedas, lo que sepas que debes hacer. «Aguardar al Señor» es igual a lo que hacen los sirvientes que aguardan las órdenes de su señor. A esa clase de «aguardar» es que se refiere el Señor. «Aguarda al Señor» como lo haría un sirviente: ¡sirviendo al Señor, manteniéndote ocupado!
Es exactamente lo que hacemos para la casa de Dios: somos Sus sirvientes a cargo de Su casa, de Sus hijos. Los alimentamos y vestimos espiritualmente y nos hacemos cargo de los recién nacidos, y Él ciertamente está agradecido de nuestra ayuda y nos admira por nuestro servicio. La imagen de aguardar al Señor es igual a la de los camareros que atienden al cliente, ¡aguardando sus órdenes y tratándolo como un rey que siempre tiene la razón! ¡Eso es servir al Señor, eso es aguardar al Señor, eso es ministrar al Señor y a los demás!

20 de agosto: «Permaneced en Mí, y Yo en vosotros.» (Jn.15:4)

En el conocido y hermoso capítulo 15 de Juan, Jesús dice: «Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanéce en Mí, y Yo en él, éste lleva mucho fruto, ¡porque separados de Mí nada podéis hacer! ¡El que en Mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden!» (Juan 15:5,6) ¡Si tú como pámpano no permaneces en la Vid, si no permaneces en Cristo, si no permaneces en Su amor, en Su Palabra, en Su servicio, dejarás de dar fruto y te secarás, y serás echado fuera! No te perderás, no dejarás de ser salvo, pero serás echado a un lado por perder tu utilidad.
Sin la savia del Espíritu de Dios no es posible la vida. Tienes que estar implantado firmemente en la Vid para recibir la savia, la vida y el alimento del espíritu directamente del Señor. ¡En gran parte tu crecimiento es responsabilidad tuya, dependiendo de cuánto alimento recibas! ¡No te separes de la Vid!
Él dijo: «Separados de Mí nada podéis hacer». ¡Pero si permaneces en la Vid, como uno de los pámpanos, puedes dar las hermosas hojas y frutos que debes dar para que Él sea glorificado y tengas mucho fruto!

19 de agosto: El árbol es imagen de perfección!

¿Sabes por qué un árbol es perfecto? ¡Porque se limita a obedecer al Señor! Crece sólo para Su gloria y según Su voluntad, y produce exactamente lo que se le ha ordenado. Da frutos y flores; es fuerte y bello, cumple su misión en la vida. Jamás se rebela; se somete y cede, se doblega e inclina ante la Voluntad de Dios. ¡Sonríe todo el día y alza sus frondosos brazos en alabanza al Señor!
«Bienaventurado el varón cuyo deleite es la ley del Señor. ¡Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo y su hoja no cae, y todo lo que hace prosperará!» (Sal.1:1-3)
Ayúdanos, Señor, a ser como los árboles, plantados con firmeza en Tu suelo, alimentados con el agua de Tu Palabra y abonados con el alimento de Tu propio cuerpo. Señor, Tú eres como la tierra en la que crecemos, sobre la que nos erguimos, de la que dependemos y sin la cual no podríamos existir. Ayúdanos a ser fuertes y fieles, como árboles que crecen para Tu gloria, fructíferos y útiles, obedientes y llevando a cabo la misión que nos encomendaste: crecer, dar fruto para Tu gloria y ser una bendición para los demás. ¡En el nombre de Jesús, amén! (Jn.15:8)

miércoles, 15 de junio de 2011

18 de agosto: ¡Sigue creyendo!

Muchos de nosotros hemos pasado por áridas y desoladoras experiencias, hemos vagado por las yermas soledades de este mundo, sintiéndonos perdidos y aparentemente separados de Dios mismo.
Si te encuentras en esa situación, en vez de lamentarte por haber incumplido la Voluntad de Dios, ¡sigue creyendo y alabando al Señor! Y fortalece tu fe con Su Palabra. ¡Arrepiéntete y pídele a Dios que te perdone para que puedas tener otra oportunidad de alcanzar Su voluntad, lo mejor, lo óptimo que Él tenga para ti! ¡Es posible que, como el pájaro al que se le partió el ala, aún vueles más alto que antes!
¡No te rindas nunca, no desistas, nunca te desanimes! Tal vez perdiste la primera oportunidad, pero quizá no la última. ¡Sigue creyendo! «¡La tempestad debe terminar, y el arco iris saldrá al final, confía en Su promesa de amor, sigue creyendo y alaba al Señor!»
Pídele a Dios una nueva posibilidad, ¡y te enviará otra oportunidad de oro para animarte y hacerte avanzar con el poder de Su Espíritu hasta la gloriosa victoria de tu destino celestial! ¡Sigue aferrándote a Sus promesas! ¡Y pase lo que pase, sigue adelante por Jesús!

17 de agosto: «Gozo delante de los ángeles de Dios.» (Luc.15:10)

Cada vez que una nueva alma nace al Reino de Dios, es casi como el nacimiento de una criatura. Aunque a veces el alumbramiento acarree dolor, ¡ese dolor luego se olvida ante el gozo de que una nueva alma haya nacido en el mundo! ¡Y ese mismo gozo, solo que mayor, es el que se experimenta cuando un nuevo espíritu nace en el Reino de Dios! Una sola alma salvada hace que todo el Cielo se regocije, y es retribución suficiente a todos los esfuerzos y sacrificios, y a las pocas dificultades o tribulaciones que podamos sufrir.
¡Todo el Cielo se regocija y se regocijan más los ángeles por una oveja perdida que es hallada, por cada alma salvada, que por las noventa y nueve, por todas las demás que ya están salvadas y rescatadas! (Luc.15:7)
¡Si los ángeles del Cielo se regocijan por cada alma que se salva, sin duda se regocijarán también por nuestra obediencia a Dios y nuestro servicio al Señor! ¿Brincarán de gozo los Cielos y los ángeles de Dios por tu fidelidad y tu diligencia en el servicio al Señor, por tu generosa entrega, cuando llegue tu hora de recompensa y reconocimiento?

16 de agosto: ¡Al Señor le gusta el misterio!

¡El Señor ha llenado la vida de enigmas, problemas y misterios, de emoción y de suspenso, para presentar un reto a nuestro intelecto, a nuestra espiritualidad, a nuestra fe y a nuestra confianza en el Señor, y para motivarnos a querer hallar las soluciones!
Cuando quiere hacernos ver Su voluntad, a veces nos enfrenta con enigmas desconcertantes. ¡Casi le gusta dejarnos perplejos con esos misterios, porque así nos hace orar con ganas! Nos habla con acertijos y misterios, pero casi siempre nos da la punta del hilo de la madeja, y luego sigue dándonos pistas que conducen a la solución. Nos conduce paso a paso, pero nunca sabemos lo que sucederá hasta que damos el paso siguiente. (Sal.37:23)
Prefiere que busquemos por nosotros mismos, pues ello nos hace poner en juego nuestra fe en Él, en Su Palabra, en Su divina guía y magnanimidad y en Su amor paternal. Demostramos confiar en Él cuando obedecemos, a pesar de que ignoremos qué nos espera al final del camino. Tal vez no veamos la salida, tal vez desconozcamos la solución, es posible que ni siquiera sepamos adónde nos lleva ni qué nos iremos a encontrar, pero confiamos en que Dios cumplirá Sus promesas. Como hizo Abraham cuando obedeció a Dios y salió, sin saber adónde iba. (Heb.11:8) ¿No te gustan a ti los misterios? ¡A Dios sí!

martes, 14 de junio de 2011

15 de agosto: Qué maravilloso lugar para reunirnos: ¡a los pies de Jesús!

El Señor dijo: «Solo una cosa es necesaria», sentarse a Sus pies y aprender de Él, como la María de las Escrituras. ¡Ella se sentaba a Sus pies, con los ojos puestos en Su rostro, y aprendía de Jesús! «A los que han escogido la buena parte», dijo Jesús, «¡no les será quitada!» (Luc.10:38-42)
Él dice: «Donde están dos o más congregados en Mi nombre, allí estoy Yo, en medio de ellos.» (Mat.18:20) Jesús está en medio de nosotros cada vez que nos congregamos en Su nombre, por lo cual siempre nos reunimos a Sus pies.
El Señor siempre recompensa que haya unidad en Su amor y que dediquemos nuestro tiempo y atención a Él y a Su Palabra. Él disfruta dando soluciones, y tiene que darlas cuando nos ve unidos en amor, en oración, en objetivos y en mente, corazón y espíritu, teniendo una sola mente. (1Cor.1:10) He ahí la maravilla y la clave del día de Pentecostés. ¡En medio de ellos estaba Jesús, y derramó Su espíritu sobre ellos! (Hechos 2)
¡Si leemos Sus Palabras, las estudiamos, las compartimos, oramos acerca de ellas y seguimos la luz de su verdad, nos fundiremos en Su amor, unidos en Su verdad, amalgamados como un cuerpo, bien concertados de acuerdo con Su Palabra!

14 de agosto: ¡Más vale conservarse sano que tener que curarse!

Recuerda: ¡más vale prevenir que curar! ¡Más vale valla en la cumbre, que hospital en el abismo! La mejor manera de evitar enfermedades es obedecer las leyes naturales de Dios: ¡vivir bien, comer bien, trabajar bien, divertirse bien, descansar bien, amar bien y mantener una buena relación con el Señor!
¡No puedes violar las leyes sanitarias de Dios, abusar de tu cuerpo y luego esperar tener buena salud, porque Dios ha puesto en ti un mecanismo de autodestrucción para castigar tus desobediencias a las reglas!
Dios ha establecido reglas por razones concretas. ¿Qué razones son? Él impone reglas porque te ama y quiere protegerte y cuidarte; ¡quiere que te guardes a ti mismo guardando las reglas! ¡A fin de cuentas, si te creó, sabrá qué es lo que más te conviene! (Éxo.15:26)
Por todo esto, dedícale atención a la prevención ahora, y no tendrás que preocuparte por la curación después. ¡Obedece esas lógicas reglas para la buena salud cuidando bien de Su Creación y proporcionándole la debida atención que el Creador sabe que necesita! ¡Obsérvalas tanto como puedas, y te harán sentir más saludable y feliz! ¡Que Dios te bendiga y te mantenga con buena salud!

13 de agosto: ¡No necesitas ser millonario para dar lo que tienes!

¡No hay un solo hijo de Dios en esta tierra que no pueda permitirse contribuir a Su Obra! Tal vez creas que no te lo puedes permitir, o quizás no puedas dar mucho al principio, pero Dios bendice a todos los que dan, ¡y si no eres rico, tienes aún más razones por las cuales deberías dar, para que el Señor pueda bendecirte y ayudarte a tener más!
¡La economía del Señor funciona de modo contrario a la del mundo! El mundo dice: «Pues sí, cuando lo vea, y cuando tenga millones, ¡entonces comenzaré a dar!» Pero el Señor dice: «¡Comienza ahora a dar lo que tengas, que luego Yo te daré todavía más!» El hombre dice: «¡Yo primero! ¡La primera ley de la naturaleza es el instinto de conservación!» Pero el Señor dice: «¡Dios primero, y luego Yo me encargaré de cuidarte a ti!» (Mat.6:33)
Para que Dios te dé abundantemente tienes que dar sacrificadamente parte de lo que ya tienes. «¡Hay quienes reparten, y les es añadido más; y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza!» (Pro.11:24) ¡Y cuanto antes des y compartas lo que tienes, más te dará el Señor, más rico te volverás y más tendrás para compartir!
¡La codicia empobrece acaparando; la caridad enriquece dando! ¿Cuál es tu caso?

sábado, 11 de junio de 2011

12 de agosto: ¡La conciencia es la presencia de Dios en el hombre!

¡Es algo asombroso, maravilloso, que en todas partes del mundo, prácticamente en todas las culturas, aun en los sitios más remotos, cada persona parezca entender la diferencia entre el bien y el mal! Comprenden, saben que ciertas cosas son pecado, y tienen leyes que las prohíben. Los principios morales básicos de Dios son bastante universales. El Espíritu Santo es fiel y le habla a cada uno al corazón, advirtiéndole cuando actúa mal. La gente conoce la diferencia entre el bien y el mal. Tal vez no conozcan a su Señor, el Evangelio, la Verdad ni las Buenas Nuevas de la Salvación, ¡pero conocen la diferencia entre el bien y el mal! «Estos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia.» (Rom.2:14-15) Dios les da a todos al menos algo de luz, ¡y juzgará a cada uno según haya obedecido esa luz que Él le dio!
Dios creó al hombre como un ser libre. Nos da a cada uno el atributo soberano de escoger entre el bien y el mal, de obedecer la voz guiadora de Dios, u obedecer la voz del Enemigo, del Diablo mismo. ¿Qué eliges ? ¡A quién estás siguiendo?